jueves, 12 de septiembre de 2013

La droga es funcional a las políticas del poder



A partir de 2001, el consumo de drogas importadas, como el éxtasis o la cocaína, dejaba de ser localmente el eje del negocio, porque la caída del 1 a 1 y la devaluación, multiplicaban las ganancias si se exportaban esas sustancias a Europa y a otros países. Y aquí tuvieron que buscarle la vuelta. Ese es el origen del paco,  droga armada en base a los desechos de la cocaína, kerosene, solventes, etc.
Primero metieron el paco en las villas, donde también estaban parte de las cocinas, y se la llamó “la droga de los pobres”, a un peso la dosis. En 2 ó 3 años el paco inundó las calles, y sus efectos son tan devastadores como las cuantiosas ganancias que genera.  Porque lo que empezó siendo “barato”, por lo poco que duran sus efectos, resulta un  vicio caro que sólo el delito puede sostener.  De inmediato, el paco se alió con el robo y la muerte, de forma directa como ninguna otra sustancia.
En poco tiempo, la impunidad de los traficantes mayoristas que manejan el negocio, desparramó esta droga residual sobre las grandes barriadas, de la Capital y el Gran Buenos Aires hacia todos los centros urbanos del país.
En el medio son muchas las manos que distribuyen y pocos los que ganan; en cada paso la droga genera muchos dividendos y vínculos de complicidades policiales y políticas. El dinero en negro que generan las drogas,  forma parte de las políticas de la burguesía.
Gran parte de la problemática social y la delincuencia se enfoca sobre el paco, en parte por los efectos acelerados que está produciendo sobre los jóvenes y por el alto impacto que tienen sus consecuencias. Pero también para sacar del foco las otras drogas, con sus distintas formas organizativas y vínculos, que siguen más vigentes que nunca generando negocios siderales. Cocaína, drogas de diseño, todas tienen su mercado interno y de exportación, y nada se produce sin una larga cadena de complicidades, repartos de ganancias, zonas liberadas y vista gorda.
Hay zonas u horarios liberados para la delincuencia, y también hay zonas pactadas para que los pibes se falopeen tirados en la vereda, muriéndose en la puerta de nuestras casas sin que nadie los asista.
La organización de bandas delictivas para robos está tan vinculada a la droga como a la política burguesa. Esas bandas no son la negación o la “ausencia” del Estado, como analizan algunos. Por el contrario, son la prolongación natural del Estado de los monopolios; actúan allí donde el poder policial libera  zonas y la “justicia” y los políticos “no se meten”.
En la cabeza del negocio, enmascarados, están los grandes monopolios químicos de estos insumos, que saben que gran parte de la producción de los precursores se destina a la fabricación de drogas. A ellos los que les importa es vender y ganar, no a quiénes se perjudica y para eso tienen todas las instituciones  del Estado a su servicio. Recordemos cómo desde industria farmacéutica, los importadores de efedrina, bancaron la campaña de los Kirchner.
Frente a toda esta inmundicia, las “madres del paco” y las “madres del dolor” dijeron basta, “Nos están matando a los pibes”, y salieron a luchar y a denunciar. Patearon el avispero, y el Estado y los funcionaros de los monopolios quedaron al desnudo: “El Estado no hace nada por nosotros. Nadie camina las villas y los pibes no tienen futuro. Están abandonados”.
Los efectos del paco son devastadores y cada vez se amplía más la franja de consumidores, hacia menores de 7 u 8 años, y está creciendo el consumo en mayores de 30 años y sectores medios.  De más está decir que no hay infraestructura para dar la contención humana necesaria. No existen lugares especiales que garanticen la salud, la recuperación de adicciones; cientos de profesionales preparados en tema de adicciones y en atención de grupos de riesgo, son anulados por el poder.
Los padres de los chicos, muchos de ellos laburantes, no saben qué hacer y nadie los ayuda. El Estado de los monopolios está en otras cuestiones. Los funcionarios se llenan la boca con discursos de blabla, pero nada hacen porque la falopa es funcional a las políticas del poder.
Los vecinos en los barrios sabemos dónde están las cuevas, quiénes son en cada una de las cuadras; el pueblo los tiene localizados; como bien lo denunciaron los curas villeros; alguien pone las armas en la mano de los jóvenes que salen a delinquir para pagar su adicción y tributar al jefe que los manda.
El pueblo sabe y lucha por rescatar a los pibes de la calle,  y está construyendo sus herramientas de fondo para atacar y destrozar al poder que permite y genera todo esto. Lo que queda en evidencia es que vivimos en un país que es una zona liberada a favor de los monopolios.
Ante la virulencia de delitos, muchos de ellos realizados por menores, emergen “soluciones” inmediatistas y desesperadas, impulsadas por sectores reaccionarios, que pretenden bajar la edad de imputabilidad, aumentar las medidas represivas, hacer casi “una limpieza étnica”, sin ver de quiénes es verdaderamente la responsabilidad. Son muchos los interesados que aprovechan hechos de enorme repercusión y sensibilidad social, para proponer darle al Estado mayores instrumentos de control y represión, que tarde o temprano están concebidos contra el pueblo, su movilización y su organización independiente.
Porque a través de la droga también se disputa el control de las calles. El tema es si las calles las toma el pueblo o si las controla el poder con droga, con miedo y delito. La droga no es sólo un instrumento económico de la política de la burguesía, sino que es un arma de dominación.
Metiendo el consumo de drogas en distintos ámbitos, desde el ocio y la diversión, a los deportes; en los estudiantes y hasta en los ámbitos laborales, en los trabajadores para poder cumplir con los altos niveles de productividad exigidos, hasta los niveles gerenciales, para poder mantener los niveles de “competitividad” y “modelo de éxito”.
El Estado de los monopolios, con sus políticas y negociados, con su modelo de vida exitista, incentiva la evasión, la distracción y el consumo de todo tipo. El hambre, la miseria, la falta de futuro, hacen el resto de la faena. Los jóvenes que se drogan sin rumbo ni destino, son fiel reflejo del veneno de este sistema, de la desazón de un mundo sin valores ni escrúpulos donde todo vale, de la inhumanidad en que vivimos. La droga es la expresión descarnada de la sociedad capitalista, una de las caras de la crueldad del poder que intenta golpear a nuestros jóvenes con la falta de perspectivas y de ilusiones, y con el deterioro constante de la calidad de vida.
La droga es un instrumento del poder, con el que pretenden envenenar las venas solidarias de nuestro pueblo.  Ese es un objetivo político estratégico de los monopolios, buscan destruir nuestras reservas de moral y dignidad; al imponer la droga, el paco en el primer plano, no sólo intentan dispersarnos de los problemas de fondo, sino también mancillarnos con sus efectos devastadores; meternos la desesperación y la desesperanza.
Que los jóvenes no tengan proyectos propios, que no se sientan parte de nada, que sientan que su vida no vale, es parte del “plan social” que incentivan las políticas de la oligarquía. Instalar el miedo en las calles, proponer  medidas individualistas y defensivas, son manotazos de ahogado, en el marco de una profunda crisis política cada vez más evidente. Atacar la vida en comunidad, que la gente se meta para adentro, quebrar la solidaridad de clase, instalar la desconfianza y el individualismo, es parte esencial de sus planes; para que no emerja un proyecto liberador. Está claro: no se puede combatir la droga sin luchar contra el poder.
Un plan de emergencia nacional que pare con tanta muerte e impunidad, sólo saldrá de las entrañas de nuestro pueblo. Para la Revolución este será un tema de la primera hora, rescatar a los pibes de las calles, poner todos los recursos humanos y materiales para acoger y recuperar a los jóvenes adictos, para sí, para sus familias y para la nueva sociedad. La revolución les permitirá recuperar la alegría de la vida.

La burbuja alimentaria: Garantía capitalista del hambre


Cuando en 2007/2008 se produce la crisis de las “hipotecas basura” y la explosión de la burbuja inmobiliaria, creció y se desarrolló la otra burbuja que se venía gestando: la burbuja alimentaria. Para explicarlo lo más sencillamente posible, se trata de la abierta especulación financiera que realizan un grupo de empresas agrícolas y bancarias a nivel mundial con los alimentos tales como el trigo, el maíz, el café, el cacao, el arroz. El precio de estos “commodities” ya no dependerían más de las buenas o malas cosechas, sino de la abierta especulación que los poseedores de títulos y “derivados” realizaran en el mercado financiero mundial. De esta manera, en el año 2008, el precio del arroz subió un 320%, el del trigo un 80%, el del maíz un 90% y no porque la producción mundial de esos productos hubiese bajado sensiblemente; por el contrario, habían subido, en mayor o en menor medida.
Las cuatro multinacionales de la alimentación (Cargill, Archer Daniels Midland (ADM), Bunge y Louis Dreyfus), controlan el 70 por ciento del comercio mundial de alimentos.
Estas, junto con Monsanto, ConAgra, Kroger CO y algunas otras suministran los insumos y luego comercializan los productos a través de Wal Mart, Carrefour, etc.
De esta forma, estas multinacionales controlan toda la cadena de producción y distribución, suministrando los insumos y acumulando los beneficios en la comercialización.
Al mismo tiempo, los bancos Bank of América, Goldman Sachs y JP Morgan; Credit Suisse, Deutsche Bank, HSBC, Rabobank, UBS, por su parte, ponen en circulación “contratos a futuro” que se prolongan indefinidamente. Así entonces, un contrato a futuro de venta de arroz, o de trigo, se convierten en un producto financiero como lo eran antes las hipotecas. Los fondos se negocian en el mercado, lo que no significa que se adquiera la propiedad del producto. La especulación transforma el acaparamiento físico del grano en un acaparamiento “virtual”, por lo que los especuladores (bancos, fondos de inversión, etc.) fijan el precio mundial de los productos, y acumulan los beneficios, aunque nunca hayan sembrado una semilla. Todo este proceso implica un intrincado entrecruzamiento de intereses entre los bancos, las empresas de insumo, de comercialización. Es decir, no es que unas producen y las otras especulan; todo el proceso es llevado adelante por los capitales industriales y bancarios.
Para tener una idea de la magnitud de este proceso, la cifra de capitales destinados a los commodities era de 5.000 millones de dólares en el año 2000 y en 2007 era de 175.000 millones de dólares.
Así como la especulación inmobiliaria hacía subir el precio de los inmuebles, la especulación financiera hacer subir el precio de los alimentos. Miles de millones de personas en el mundo estamos expuestas a los vaivenes de los precios en los alimentos  dictados por una minúscula porción de la oligarquía financiera mundial.

Siria: El freno a la invasión lo ponen los pueblos

La posibilidad de una guerra generalizada a partir de la invasión franca imperialista en Siria se desvanece con el pasar de los días.
De ser un ardoroso agitador de la invasión, el gobierno norteamericano mete violín en bolsa y cambia su actitud por la de la inspección y entrega de las armas químicas que el gobierno Sirio deberá efectuar como garantía de la paz.
Mientras tanto, la guerra recrudece en la propia Siria.
Este contrasentido se desarrolla al tiempo que todos los medios masivos atribuyen el cambio operado en el gobierno yanqui a la posición de Rusia.
¿Es esta la razón por la cual no se ejecuta la invasión?
Tal como está planteado el tema, pareciera que el “imperio” yanqui es el malo y Rusia es la buena. O se está a favor de los yanquis o se está a favor del gobierno Sirio. ¡Falso de toda falsedad!
El imperialismo no se resume en un “imperio”. El imperialismo es el poder de la oligarquía financiera mundial que no tiene banderas y que se encuentra en todos los países del mundo, incluida Siria, haciendo diariamente la lucha de clases contra la clase obrera y los pueblos del mundo que pujan por conquistar una vida digna de ser vivida lo cual requiere desprenderse de las cadenas de la explotación y el sometimiento a que los condena el capitalismo.
El freno a la invasión no se debió a la “oposición” Rusa y China. El freno a la invasión se debe a la oposición de los pueblos del mundo, lectura que los gobiernos de todos los países de Europa (menos el gobierno de Francia) a los que se suman Rusia y China hacen con convicción.
Los intereses contrapuestos que tengan Estados Unidos y Rusia o China, no obstan para frenar la invasión. Tan sólo son un componente más que se suma a las contradicciones que debe enfrentar la puja por el apoderamiento de los territorios y las fuentes de materias primas o la ocupación de enclaves estratégicos. Lo fundamental en esta realidad está dado por los movimientos revolucionarios existentes en todo el globo terrestre.
La oligarquía financiera viene desarrollando guerras en forma ininterrumpida incluidas las dos grandes guerras mundiales. Ellos también aprendieron que por jugarse al todo o nada, muchas veces se han quedado sin nada y ello ha contribuido a la profundización de sus crisis políticas y de dominación.
Y ahí radica la clave de todo este tema de la guerra y la paz. La revolución proletaria y de los pueblos del mundo es la única garantía para establecer una paz duradera entre los países, ya que con ellas se extinguirán los motivos que las provocan.

El gobierno “progre” termina golpeando la puerta de los cuarteles

La lucha de clases en nuestro país cada día le va corriendo el velo del doble discurso y la mentira a esta democracia burguesa, y se encuentra empantanada en el descreimiento de nuestro pueblo.
Además de las mentiras a que nos tiene acostumbrados la burguesía monopolista a través de sus voceros, para poder continuar en sus planes de súper explotación y saqueo, no le queda otra que avanzar dubitativamente en sus intencionalidades de armar un plan represivo.
Pero la mentira es la esencia de sus discursos y planteos políticos, porque no tienen otra forma de intentar sostenerse, salvo la represión, que incluso cuando la llevaron a cabo en las épocas más duras también tuvieron que mentir para tratar de tener una cobertura política que pudiera disfrazar y justificar la misma. Tampoco tuvieron razón.
Pero la tenaz lucha de nuestro pueblo no se detuvo, avanzó, ganó terreno y las libertades públicas que hoy vivimos son producto de las conquistas que hicieron retroceder a la burguesía. De ahí que el discurso progresista de la burguesía es en realidad al terreno que se tuvieron que bajar para poder seguir sosteniendo su dominación. Esta situación les embarró la cancha y hoy no pueden plantearse la represión como les gustaría con el afán de detener la lucha de la clase obrera y el pueblo, máxime que intuyen, y lo saben muy bien, que soplan vientos de cambio y revolución en nuestro país.
Pero de ninguna manera debemos dormirnos en los laureles. Los monopolios intentan de una manera u otra implementar medidas y planes represivos blandiendo por un lado el combate a la inseguridad (que por otro lado ellos generaron y son arte y parte), y por el otro ahora hablan de planes destituyentes  acusando a tal o cual mamarracho periodístico, que nada tiene que ver con los desplazamientos de gendarmería en las puertas de las fábricas o establecimientos o parques industriales, como sucede en estos días, donde por ejemplo, se instalaron más de cien gendarmes en las puertas del I.N.T.I. y TAPSA , en el ferrocarril Mitre por la lucha de los ferroviarios, o los 400 efectivos de infantería en el parque industrial de Pilar el más grande de sud América.
A la nefasta ley antiterrorista y del narcotráfico, ahora agregan el traslado de la gendarmería al gran  Buenos Aires, pero a las puertas de los centros industriales y como medida electoralista nombran a un matón como jefe de seguridad de la provincia, entusiasta admirador del gatillo fácil,  y tratan de tapar con tierra todos los chanchullos de la droga  mientras el gobierno de los derechos humanos se hace el distraído que en nuestro país matan un chico por día producto del gatillo fácil según las creíbles estadísticas de la prestigiosa C.O.R.R.E.P.I.;  y por si fuera poco hacen, los muy descarados, demagogia pretendiendo ampliar la imputabilidad a los 14 años. Vaya incapacidad.
Pero en medio de todo esto la Kirchner,  como no podía ser de otra manera, empezó a golpear la puerta de los cuarteles primero nombrando a un represor como jefe de las F.F.A.A. y ahora mandando 4.500 milicos al norte del país invocando la ley de defensa nacional, incrementando el operativo Fortín II. Afirmaba el ministro de defensa Agustín Rossi  “ante la situación de encontrarse en algún traslado irregular en la frontera, los hombres desplegados allí comunicarán inmediatamente a las fuerzas de seguridad para que ellos operativicen las cuestionen que tienen que ver con la ley de seguridad interior”.
Ahí es donde apuntan, tienen miedo, saben muy bien que el “que se vayan todos” no va a ser como en el 2001. Esa experiencia ya se hizo, ahora entran a tallar nuevos factores y nuevos actores como el proletariado, sumado a la experiencia hecha, se trata de que se vayan para siempre, se trata de que así no se puede vivir más, se trata de la lucha por el poder.
El desplazamiento represivo como necesidad de los monopolios y la gobernabilidad  burguesa carece de todo sustento y credibilidad cuando mayoritariamente la clase obrera y el pueblo, cada día en las grandes y pequeñas iniciativas que el poder toma, les dan la espalda.
Denunciamos este intento de despliegue represivo de patas cortas en el sentido de la posibilidad que lo implementen como quisieran y con éxito, pero tenemos la certeza que son medidas que no van a prosperar y menos aún lograr amedrentar. Nuestro pueblo estuvo en muchas y muy difíciles y no les teme si ese es el mensaje que nos quieren trasmitir.
A los problemas de la inseguridad lo único que lo puede resolver como paliativo es la movilización de las masas como así lo van indicando algunas experiencias, y a los intentos de reprimir las luchas, la salida es el enfrentamiento. Esto es lucha de clases le pese a quien le pese,  por ello a la represión, más enfrentamiento, más movilización, más autodefensa de masas. La crisis política de la burguesía monopólica  que padecen en nada los beneficia, muy por el contrario, es el fondo de su debilidad y ésta quiebra la correlación de fuerzas a favor del pueblo. El aparato represivo es importante, y no se debe subestimar, pero pasa a constituirse en irrelevante ante una política justa y el accionar de las amplias mayorías.

Córdoba: las propuestas de los burgueses son, más miserias para el pueblo

El miércoles 4 de este mes, la promesa electoral de los monopolios, Sergio Masa, estuvo en Córdoba visitando al intendente Mestre y no dejó pasar la oportunidad para elogiar su gestión en la municipalidad y la de De La Sota en la provincia.
Realmente son muchísimas las calamidades que pasan en la provincia de Córdoba, con los mayores índices de desocupación, pero quisiéramos hoy denunciar unos de los aspectos más sensibles  y urgentes para la población y de cómo a los gobiernos no les interesa.
En el transcurso de esta semana cerraron la terapia del Hospital Infantil que está a cargo de la Municipalidad por falta de médicos, por lo que tuvieron que trasladar a todos los niños de urgencia a otros hospitales, con la preocupación e incertidumbre de los padres de que no vaya a pasar lo mismo. Situación que desde hace rato vienen denunciando los médicos de este Hospital y que por supuesto al intendente Mestre  no le interesa:  “que la municipalidad está pasando por un saneamiento y que por lo tanto el presupuesto es muy acotado” es la repuesta que les da a los trabajadores…
Al mismo tiempo que les entregó  la empresa pública de transporte (TAMSE)  a las empresas ERSA y Autobuses Santa Fe junto con millonarios subsidios para combustible y el pago de los sueldos de los trabajadores, lo que les garantiza a las empresas millonarias ganancias sin poner  un mango de inversión.
Por otro lado y sin profundizar demasiado una situación que pinta de pie a cabeza  al gobernador De La Sota, es que le investigan a sus jefes de policías por fuerte vinculación con el narcotráfico, de ahí para delante todo lo que se puedan imaginar
Estas son sólo algunas de las realidades de las políticas que proponen y que por supuesto se chocan con la disposición a la lucha de pueblo. Tan solo por mencionar las luchas de esta última semana podemos decir que los choferes de la empresa Ciudad de Córdoba toman medidas en reclamos por más unidades; los trabajadores del Correo Argentino reclaman que se acelere la negociación salarial; los judiciales continúan con las asambleas después de tomar en dos oportunidades el Palacio de Justicia; asambleas de maestros en las escuelas municipales por mejoras edilicias; asambleas en el Hospital de Niños por la situación de los monotributistas y la contratación de enfermeras; la asamblea de Malvinas Argentinas redobla la movilización en contra Monsanto; todo esto sumado a las decenas de luchas que no “trascienden” públicamente, son la respuesta a las políticas de miseria.
La farsa electoral no tiene cabida en la lucha de los trabajadores y el pueblo.

Carta de un obrero, tras la muerte de su compañero en un accidente laboral

Una vez más como tantas, el dolor y la angustia nos cae de lleno sobre nuestras espaldas, porque la injusticia capitalista, se cobró una nueva vida de un obrero que se cayó de un techo mientras estaba realizando tareas laborales que se le habían asignado. Esta vez en la fábrica de aberturas Oblak, en Virrey del Pino, partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires.
Aquí publicaremos la carta que nos llegó de uno de sus compañeros, que expresa y sintetiza claramente el sentimiento de la clase obrera frente a la desidia capitalista tras la desmedida ambición de los empresarios, que con el objetivo de obtener cada vez más ganancias, exponen a los obreros a condiciones de trabajos deplorables, donde permanentemente corremos riesgos de deteriorarnos la salud, sufrir fuertes accidentes o el caso más trágico como este, de hasta perder la vida.
 “Gracias compañeros, la verdad estoy destruido. No tengo palabras para describir el dolor y la rabia que siento!!!. Vivimos como morimos trabajando, sumidos en sus mierdas y mientras se llenan los bolsillos, hoy una familia va a esperar que venga su marido, su papá , su tío, su hermano, pero no va a llegar porque se quedó en el camino queriendo progresar, brindarles un pasar un poquito mejor a esa familia que tanto anhela su regreso del trabajo. Y lo van a estar esperando lamentablemente para siempre por culpa de esta burocracia asesina, estos hijos de mil puta que piensan que nosotros somos un número, que atrás de ese que se fue, hay 20 más. Algún día esto va a cambiar y nos vamos a dejar tantas muertes en vano”.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Te vendo plata (usura) y luego te vendo un coche: las automotrices y un claro ejemplo de lo que es oligarquía financiera


En nuestro país todo está dado para llegar a fin de año con 950.000 unidades vendidas. Según datos de la Asociación de Financieras de Marcas Automotrices durante el primer semestre del 2013 se vendieron 501.837 unidades 0 km de las cuales 204.981 se realizaron con alguna “herramienta crediticia”, como planes de ahorro, créditos de las financieras de las marcas, bancarias, de concesiones y terminales.
Todas las empresas automotrices tienen sus financieras, a saber y a tomar en cuenta:
  • Toyota Compañía Financiera de Argentina S.A.
  • Ford Credit;
  • Volkswagen Credit;
  • Mercedes-Benz Cía Financiera;
  • RCI Banque (Renault);
  • PSA Finance Argentina Cía Financiera S.A (Peugeot y Citroën)
  • Fiat Crédito.
En este semestre que pasó, todas éstas Financieras “salieron a buscar plata” con Obligaciones Negociables, es decir emiten un bono pagadero según sea el acuerdo y el “mercado de capitales” les otorga plata líquida. En ese mecanismo  intervienen varias herramientas financieras, el interés que pagan es sumamente bajo. Incluso intervienen en esos préstamos las propias financieras de las automotrices disfrazadas de variedad de formas “legales”.
A partir de allí “aparecen” los créditos a los clientes, a esos 204.981 que compran un coche y compran plata a tasas de usura. Ustedes se preguntarán cual es esa diferencia, es decir la plata que las empresas consiguen prestada y la que presta al consumidor. Bueno, allí radica el secreto guardado bajo siete llaves. Lo cierto es que la diferencia es una aberración del sistema capitalista, en realidad “te estoy vendiendo plata y como excusa te vendo un coche”.
Esto se llama burbuja financiera, tiene un techo…. Pero, y ¿mientras tanto? … opera a gran escala  la fusión del capital industrial con el capital financiero.
La industria automotriz aparece como una de las patas fundamentales de este Estado monopolista gobernado por instituciones a su servicio. Es uno de los sectores de la oligarquía financiera que predomina en las decisiones políticas de este gobierno.
Para ser más claros algunos ejemplos.
PSA Finance Argentina Cía hizo dos emisiones por un poco más de $ 27.4 millones.
También hizo lo mismo Rombo Cía. Financiera –propiedad de Renault Argentina– que obtuvo $ 24.2 millones.
El mismo esquema usó Fiat Crédito Compañía Financiera S.A, que obtuvo algo más de $ 29 millones. Esta operación fue para financiar la venta de autos 0 km Fiat y Chrysler, camiones Iveco y maquinaria agrícola Case y New Holland.
La semana pasada, Toyota Compañía Financiera de Argentina S.A. anunció la suscripción de ON Clase 11 a tasa variable con vencimiento a 24 meses. En el prospecto la financiera de la automotriz japonesa explica que sale al mercado con la intención de obtener fondos por $ 60 millones, ampliables hasta $ 95 millones. A la hora de explicar el destino de los fondos, la marca anunció que será para el otorgamiento de préstamos prendarios y leasing para la adquisición de vehículos”.
El obrero Argentino produce la riqueza, los monopolios se la roban por partida doble, una en la explotación de la fuerza de trabajo (plusvalía) y la otra en el sistema financiero (otra forma de extracción de plusvalía). Luego vienen los gobiernos y nos hablan de la “paz social”, de “profundizar la democracia” para que vengan los capitales.
Lo que no nos dicen es desde donde nacen los capitales, como si los mismos se “procrearan” por “inseminación artificial”.
En nuestro país una Revolución liberaría las fuerzas productivas y con ellas la clase obrera y nuestro pueblo podrían generar infinitas más riquezas de lo que hoy se nos está robando, seguramente la industria automotriz sufriría reconversiones a la altura de las necesidades de 40 millones de argentinos muy lejos de la idea del capitalismo que primero te vendo “la platita” y luego no importa el producto que fuese y si afecta o no a la sociedad humana y a la naturaleza.