La tremenda crisis política en Grecia no encuentra respiro.
En el día de ayer, una manifestación se llevaba a cabo en el marco de una huelga general que, por tercera vez en lo que va del año, paraliza a todo el país. No hay transporte ni servicios públicos, ni bancos, ni comercios y en los hospitales estatales sólo se atienden las urgencias.
El gobierno prohibió el tránsito para que la policía tratase de llevar a cabo un operativo destinado a permitir a los diputados accedieran en auto al Parlamento, donde estaba previsto que se debata un nuevo plan de ajuste.
Pero se encontraron con el pueblo en la calle. Frente a ello, la Policía reprimió y los manifestantes respondieron.
