viernes, 15 de marzo de 2013

¿Políticas de inclusión?


La primera cuestión a revelar es ¿a qué se llama política de inclusión?, una frase que recorre el mundo y tan emparentada con el engaño y la mentira para sostener la dominación de clase.
Groseramente y desde lo más amplio y sin descartar ninguna otra idea y aporte se nos dice que el sistema capitalista incluyó en los últimos treinta años a millones de seres humanos al consumo. Es decir, se asocia directamente consumismo a la inclusión y detrás de ello viene el “desarrollo del hombre” o sea el desarrollo de la principal fuerza productiva. Entonces se infiere que si hay un desarrollo de las fuerzas productivas que nos ofrece el capitalismo, una revolución social por más “justa” que ella sea es una utopía porque no condice con el momento en que las relaciones sociales existentes las traban y no las dejan desarrollarse, o sea mientras exista la posibilidad del “desarrollo de las fuerzas productivas” la explotación del hombre sobre el hombre será siendo el mejor camino para la humanidad, aunque lógicamente hay que hacerlo más “humanista”.
Esta es la posición ideológica que sustenta la base de la postura contrarrevolucionaria. Es decir se permite hablar de todo, de humanismo, de debilidad por los pobres, de nuevas redistribuciones de la riqueza, incluso hablar de socialismo pero, eso sí…….¡de revolución social, NO!
Sin embargo parecería ser que cientos de millones en el mundo y teniendo un grado de acceso al “consumo capitalista” no se sienten incluidos, parecería ser que las revueltas que se suceden, incluso en pases altamente desarrollados, van por algo más que el “consumo” o de una inclusión que relega a la sociedad humana al ostracismo, a su no protagonismo en las decisiones.
Hablamos del pueblo Chino y del pueblo Indio como muestra palpable de lo que significó su “inclusión”. Esclavos modernos, asalariados proletarios y no proletarios sumidos en una degradación humana que impuso un salario global de hambre y miseria a todo el resto de la humanidad.
Las fuerzas productivas y su principal actor, el Hombre, no pueden desarrollarse en el sistema capitalista, es más, el consumismo ha llevado a destruir la naturaleza circundante y ha separado a la sociedad humana de ese preciado tesoro. El capitalismo en su sed de ganancia y de una competencia anárquica necesita destruir fuerzas productivas, necesita poner frenos y más frenos al desarrollo del hombre. Es devastador.
Desde esta mirada el capitalismo es un tapón a la fuerza productiva humana, sólo alienta la ganancia PARA UNO POCOS  monopolios y para una sarta de funcionarios de los Estados Capitalistas que nos “dicen luchar por una sociedad más justa” y hasta nos hablan con frases propias de un “guevarismo” a ultranza. Pero de cambiar el sistema, de una revolución, nada. En el mejor de los casos, se nos dice, que eso es una utopía.
Sigamos…  Las explosiones sociales que recorren el planeta están planteando algo más que la remanida “inclusión”. Esas protestas por la dignidad humana están anunciando en grandes carteles que el sistema capitalista queda muy chico para las sociedades mundiales, para sociedades que aspiran a algo más que el consumo capitalista de la “nada” es decir de mercancías necesarias insuficientes y otras inservibles al por mayor que se vuelven contra la propia sociedad humana.
Esta sociedad de miles de millones de seres, protagonistas de la historia que están desbordando los límites impuestos por el capitalismo, tanto del llamado “bueno” como del “malo”, porque ambos son capitalismo, y mientras la burguesía monopolista intenta maquillar el sistema con presidentes Negros, o con papa latinoamericano, con discursos humanistas, etc., sigue retrocediendo, con el invento de nuevos viejos conocidos engaños y mentiras para sostener el sistema capitalista, para intentar contener el embate de los pueblos.
Al mismo tiempo, comienza a aparecer la idea revolucionaria capaz de orientar el camino hacia la sociedad que permita liberar las fuerzas del Hombre, la sabiduría de miles de millones para encausar las sociedades humanas y adecuar así lo que está sucediendo por abajo, en lo más profundo del pueblo, a los nuevos desafíos que implica liberar las fuerzas productivas frenadas hoy por este sistema caduco. Los revolucionarios no hablamos de inclusión sino de proyecto común de las mayorías populares, lo que implica que las relaciones sociales, es decir, la relación entre los hombres no sea de explotación de unos pocos sobre otros que constituyen las mayorías, sino el de la solidaridad más amplia entre los Hombres con un mismo rumbo, muy lejos de la competencia por la ganancia y muy cerca del verdadero desarrollo humano que contemple una amigable relación entre el Hombre y la naturaleza circundante.
Este camino no se encuentra maquillando el sistema capitalista porque los pueblos no toleran más lo que se vive. Este camino es de revolución, es un camino que requiere de un primer paso liberador del hombre para poder organizar su propia historia, y ello será logrado atacando todos los resortes fundamentales de dominación actual de unos pocos sobre la gran mayoría del pueblo.

Así no podemos seguir viviendo


En el día de ayer, los choferes de la línea de colectivos 180 “La Vecinal de Matanza”, realizaron un paro y se dirigieron hacia el puente de circunvalación de la Ruta Provincial N°21 y la Ruta Nacional, en González Catan, donde cortaron el tránsito vehicular de ambos cruces. Atravesaron sus unidades sobre el acceso al puente que une, por la Ruta 21, las localidades de Catán con Laferrere y también en el cruce de la Ruta 3.
La protesta fue motivada por el ataque y un disparo que recibió uno de los trabajadores en una pierna, cuando realizaba su recorrido por “Puerta de Hierro”. Los choferes denunciaron que desde hace mucho tiempo vienen sufriendo violencia, ataques y robos de todo tipo,  violencia que se extiende también a los pasajeros. “Hoy, el ataque a cualquier compañero es cosa de todos los días y el ataque a nuestro colega fue salvaje y sin motivo alguno”. Cada día que salen a trabajar, para sus familias todo es angustia, por el temor de que sean asaltados y muertos. La presión es para que las autoridades refuercen las medidas de seguridad en los recorridos y hasta no tener respuesta positiva no iban a abandonar su protesta.
Esta misma semana y en la misma zona, un importante operativo policial custodia las instalaciones del frigorífico de la empresa Coto, ubicado en el kilómetro 44 de la Ruta 3 en Virrey del Pino, debido a una asamblea de trabajadores que se realizara frente al despido de 20 trabajadores, que se suman a otro despido ocurrido la semana pasada y que originó el conflicto. Los trabajadores denuncian que la empresa no acató la conciliación obligatoria, por lo que se paró la actividad laboral. La semana pasada los trabajadores tomaron durante 2 días las instalaciones del frigorífico.
A estos dos conflictos de los trabajadores se suma que vecinos del Barrio Santa Marta, situado en el kilómetro 50 de la Ruta Nacional N°3, Partido de Marcos Paz, realizaron un corte total de la Ruta 3, en ambas manos, en protesta por carecer de energía eléctrica por varios días.
Algunos podrán decir que estos hechos reflejan “un recorte” de la realidad.
Nosotros pensamos que son fiel reflejo de lo que está ocurriendo en nuestro país, en donde además, en la zona a que hacemos referencia, debemos agregar que de los recientes 4 casos de dengue detectados en La Matanza, 2 pertenecen a Virrey del Pino y 2 a Gonzáles Catan.
Las inundaciones de barrios sin pavimentación, la contaminación, los basurales en plena ciudad y la falta de atención sanitaria adecuada, muestran cabalmente la presencia de un Estado con toda su omnipresencia. Justamente, porque están presentes sus políticas, las de la oligarquía financiera como eje central de su acción. El Estado a su servicio y todas las instituciones que lo representan.

Desde el corazón


Publicamos una carta enviada por un trabajador; en ella se expresan profundos sentimientos que surcan hoy a nuestra clase obrera y que ponen sobre la mesa, no sólo el estado actual de la lucha sino los desafíos inmediatos del proyecto revolucionario.
“Los políticos y organismos que dicen representar luchas ecológicas, sociales, políticas, etc., tienen millones para hacer carteles y publicidades en diarios, revistas, spots televisivos... y lo usan para hacer promesas que después rompen...
El pueblo va a votar, sabiendo que es todo un sistema de cosas, montado y orquestado por personas que eligen a los candidatos, tanto del oficialismo como de la oposición. Son elegidos por los que orquestan una ilusión prefabricada de una supuesta democracia, que en realidad sigue siendo servil en el mundo a un puñado de grandes empresas, compactadas y organizadas para el crimen mundial: hambre, narcotráfico, venta y uso de armas, explotación, industrias que destruyen y devastan todo sin piedad alguna, ni  por la tierra y ni por los seres que la habitamos y la habitarán. El capital con el que cuentan para intentar llevar adelante sus planes (a pesar de la crisis permanente y sistémica en que se encuentra el capitalismo), proviene de nuestro trabajo, y de todos los impuestos que nos cobran (en los peajes, el agua, la luz, la nafta, el gas)… Y todo va a parar a las empresas, de quienes se oculta a sus dueños, no se llaman “Rockefeller Company”, tienen nombres y sociedades anónimas, respaldadas por un sistema de leyes desprovistas de toda justicia”.
“A su vez, manejan los juzgados, las cortes y las leyes que se votan en el Congreso; por ende, las votaciones hechas por “nuestros representantes” en realidad las hacen siguiendo un plan que implanta un sistema cada vez más injusto, y al que no le importa si se lleva puesto a una inmensa parte de la población. Intentan hacer pasar sus ideas y su visión del mundo como la única posible: la envidia, el crimen, el chisme…; se difunden por los noticieros, héroes de circos romanos, como jugadores de fútbol, farándula o paparazis; y se reconoce como “meritorio” valores como la apariencia o la competencia. Pero nunca la solidaridad de clasede los que trabajamos, ni dar sustento a los demás si lo necesitan; el “gran objetivo” que nos quieren infundir es por el lujo, por viajar por el mundo consumiendo sus porquerías".
“Enseñan a obtener dinero y a acumular. Todo el sistema educativo ha sido diseñado por personajes ocultos tras una careta de falsa moral, y hasta los valores del bien han sido tergiversados por una televisión que propaga todo tipo de corrupciones. Mientras, la población está siendo reducida con hambre y otras estrategias: diversas enfermedades, alimentos transgénicos, químicos y sustancias artificiales, drogas legales e ilegales... en busca de una esclavitud científicamente planificada. Por supuesto que los que hacen el bien son difamados, pues demuestran que se puede seguir luchando y resistiendo, dando más vida.”
“Son innumerables estos aportes. Un ejemplo de ello es la lucha contra el cáncer, pues en Argentina se está ocultando el descubrimiento de la vacuna cns629. Diversas manipulaciones trabajan unidos para difamar al científico Nestor Corsi, motor de la vacuna polivalente que tiene como base la unión del ácido fórmico de las hormigas coloradas con sales preciosas del oro, y que actúa como estimulante, no especifico, en el sistema inmunológico (tratamiento efectivo comprobado en distintas partes del mundo). Pero la medicina oficial y mercantilizada no sana, la medicina de los grandes monopolios es un paliativo pero no cura, porque si no, se acabaría el negocio. Ellos piensan y actúan en función del único Dios que conocen: la ganancia. Desde el 24 de febrero del 2012, Corsi está preso sin condena (como tantos otros) en un penal de la provincia de Córdoba”.
“Por eso digo que la respuesta a todos los engaños, sigue siendo popular y autoconvocada. Levantándonos en contra de todo esto, las luchas autoconvocadas en nuestro país buscan de alguna manera representarse a sí mismas, sin intervención de partidos políticos ni iglesias; continúan en su ofensiva antimonopólica y ante los peligros de la megaminería y los ríos contaminados, Monsanto y tantos otros. Y allí, claramente se distinguen dos sectores de lucha: de un lado los monopolios y sus sirvientes intentando cada vez con menos éxito, engañarnos.
Del otro lado, los trabajadores y el pueblo mientras van logrando sus conquistas aspiran cada vez a más dignidad. Y simultáneamente, vamos aprendiendo e inventando nuestros propios valores como pueblo. Hablamos de la solidaridad como hermanos de clase, de compartir la toma de decisiones sobre el qué hacer en cada caso y de la acción directa en un pie de igualdad”.
“De a poco, pero a paso firme, se van rompiendo una serie de cadenas mentales, ideológicas y nos vamos expresando cada vez más, tal cual nuestra esencia. Y un día, voy a gritar junto al pueblo íntegro que no se dejó engañar por la hipnosis planificada... será justicia, juntos venceremos!
Y si nos ponemos de acuerdo, ese monstruoso sistema dirigido por los monopolios y susrepresentantes (que no son los nuestros) desaparecerá... y si nos ponemos todos de acuerdo, llegará la verdadera paz para el Hombre”.

El Papa es argentino, nuestros problemas seguirán siendo los mismos


 “Habemus papa y es argentino” es el titulo que recorre sine qua non por estas horas de la tarde absolutamente todos los medios periodísticos, tanto en el orden nacional e internacional.
Más allá de las distintas consideraciones que con el paso de los días podrán hacerse sobre este acontecimiento, la primera sensación que percibimos es que de ahora en más y por largo tiempo, los medios de la burguesía nos taladrarán la cabeza con este tema.
No sólo sobre la votación y los detalles de la fumata, sino también sobre los orígenes del nuevo Papa, su ciudad natal, sus estudios y tesis, sus familiares, amigos y confidentes, su historia dentro de la Iglesia, si se lleva bien o mal con el gobierno, si se opone al matrimonio igualitario y al aborto, si fue cómplice de la última dictadura y hasta de qué cuadro es hincha.
En este sentido, lo que queremos expresar, es que los graves problemas que padecemos cada día en nuestro país, son los mismos y continuarán profundizándose. El hambre, la explotación, el abandono de la dignidad humana, el saqueo, las miles de muertes evitables, el desamparo, la destrucción y un sinfín de calamidades que padecemos los terrenales hombres y mujeres del pueblo, están y estarán presentes en nuestras vidas como una guillotina que pende sobre nuestras cabezas, con un Papa local o de donde sea.
De la profunda crisis política que atraviesa de punta a punta al sistema capitalista, la iglesia católica no está al margen, ni mucho menos es ajena.  En este marco es que se da, por un lado, la “abdicación” del Papa saliente (hecho que no ocurría en la cúpula eclesiástica desde hace centenares de años), y por el otro, la asunción de Jorge Bergoglio, de origen latinoamericano y jesuita. Pedir “paz para la Iglesia” en su primera aparición publica en la plaza del Vaticano, exprese quizás parte de la crisis que planteamos. Cuando uno habla de “paz” es porque hay guerra.
Tratar de “humanizar” y “lavar la cara” de la principal estructura religiosa a nivel mundial podrá ser uno de los objetivos; de ahí a que lo logren habrá un largo trecho por recorrer.
Por otro lado, y por si algún desprevenido albergara cierta “esperanza”, la llegada de un Papa argentino al Vaticano, lejos estará de frenar el avance decidido por su dignidad que cada vez más amplios sectores de trabajadores y el pueblo argentino están llevando adelante.
La situación o el estado de cosas a nivel mundial y en particular en nuestro país, está dado por el avance de la lucha de los pueblos, no por otra cosa. Y así continuará siendo de aquí en adelante. Con cualquier Papa.

Joralfa-Molinos Río de la Plata: transformando la bronca en acción y la acción en conquista


Hace pocos días -en fechas de cobro de quincena-  se desató la furia de los trabajadores cuando con los recibos se anoticiaban que habiendo trabajado la quincena completa cobraban solamente 40 horas y en algunos casos ni siquiera eso.  La totalidad de los casos se dio con obreros contratados de agencia; en esta oportunidad, la agencia Tiempo Laboral  es la que puso la cara frente a los trabajadores, porque es bien sabido que las agencias de empleo son parte del aparato de explotación capitalista controlado por las oficinas de recursos humanos de los monopolios y donde también  los sindicatos tienen sus negocios. Esta cueva de estafadores al servicio de la explotación ocupa también, un lugar en la memoria de muchos y, específicamente, en ese espacio donde cada uno lo tiene reservado para el desquite. Las veces que los trabajadores contratados han tenido que tragar en seco, por las trampas de agencia y patronal juntas.
Así pasa con los obreros de Joralfa empresa perteneciente al grupo Molinos Rio de La Plata. Cuando la bronca por los bajos salarios se alimenta a su vez con el NO pago de sus quincenas. La empresa consta de dos plantas en la zona de La Paternal, la mitad de los trabajadores son contratados por la agencia y son aproximadamente 100 obreros. Molinos ha instruido a la agencia y para que los “contratados” sean ex trabajadores metalúrgicos pues sus bajos salarios aseguran un “mínimo salarial más conveniente a sus intereses”. Una harinera que contrata obreros metalúrgicos para fabricar alfajores: todo una expresión de la división del trabajo puesta al servicio de la chatura salarial, ni más ni menos que el capitalismo a pleno.
Sin mediar ninguna discusión, ni ningún sobresalto pero masticando odio, los trabajadores se dirigieron a la agencia. En la puerta se juntaron los obreros de las dos plantas que no se conocían entre sí, pero que el calor de sus iniciativas particulares los unificó decidiendo tomar la agencia y no salir hasta que la totalidad de la quincena no esté depositada. La agencia no quería ceder a esa demanda. Pateaban el problema para la semana que viene… pero la furia iba en ascenso y la decisión de permanecer y convocar a más trabajadores iba ganando terreno y junto con ello el paro de la producción el lunes siguiente.
El susto se apoderó de los gerentes de la agencia y en menos de de 15 minutos aparece el de recursos humanos de Molinos y plantea que la totalidad de los salarios faltantes sería depositado ese mismo día viernes, pidiendo disculpas pero afirmando que lo peor que le puede pasar a la empresa en estos momentos es parar la producción.
Si bien a muchos a los que se les completó lo adeudado, todavía hay otros compañeros que no. Pese a la premura y al retroceso de la patronal si para el lunes la guita no estaba depositada, ya se había decidido una movilización más contundente y el paro en las dos plantas.
El conflicto de la fábrica de alfajores terminó con el pago total de las quincenas adeudadas; no se despidió a nadie y hoy están peleando por aumento de salarios.
Ya han retrocedido, y sobre la base de esa premisa tan clara como los hechos mismos, la conquista de aumentos salariales dignos se impone como condición para hacer retroceder  sus planes de superexplotacion. En este marco de anarquía política del poder cebados por la decisión de reducir salarios, la unidad y la ofensiva de la clase obrera es una necesidad que ya esta instalada.  

La lucha del pueblo SÍ Vale


Como sucede con cada hecho político, la burguesía subestima sistemáticamente la acción de los pueblos presentando siempre las cosas “por arriba”, como si las decisiones se tomaran en gabinetes herméticamente sellados e inmunes a la lucha de clases. De esta manera, intentan abonar la idea que las cosas las resuelven los “especialistas”, los “profesionales” de la política, y que los pueblos no tenemos injerencia alguna en los procesos.
Esto mismo ocurre con la noticia que confirma que la minera de origen brasileño Vale decidió levantar el proyecto de explotación de potasio enclavado en la localidad de Malargüe, provincia de Mendoza. “Informan” que la decisión se debe a un problema de costos; inclusive, la misma empresa anunció que “…Suspendió el proyecto de Río Colorado al no recibir facilidades tributarias para compensar un vertiginoso aumento de costos en el país”.
Que venían haciendo lobby para conseguir aun más exenciones y subsidios de los gobiernos nacional y provincial, lo viene denunciando la Asamblea del Agua de Mendoza, denuncia de la que nos hicimos eco en esta página, en la que publicamos  notas específicas el 11 y el 15 de febrero pasados. Atribuir la medida que suspende una inversión de 6.000 millones de dólares solamente a un problema de costos, apunta a lo que señalábamos al principio: intentan dejar de lado la enorme influencia que tuvo en dicha decisión la lucha de los pueblos pegados a la cordillera contra la megaminería y contra estos proyectos que vienen a saquear nuestros recursos y a dejar miseria y contaminación como única herencia.
Como viene ocurriendo también en otros países hermanos de América Latina, la lucha intransigente de los pueblos logran el objetivo de parar estos proyectos asesinos del ser humano y la naturaleza, y muestran de qué lado están la dignidad y la justicia, mal que les pese a la clase dominante que intenta ningunear la lucha.
Y volvemos a repetir lo que dijimos en una de aquellas notas recientes: “De nuestro lado les decimos que no les será fácil. Que la lucha de clases existe. Que los trabajadores seguiremos luchando por nuestro salario y condiciones de trabajo y lucharemos contra la entrega. Que el pueblo continuará luchando contra el desquicio de la megaminería. Y por este camino continuaremos hasta despojarlos del poder”.

Nuestros problemas son causados por el Estado al servicio de los monopolios


“Cuando se abre la flor, al olor de la flor, se le olvida la flor…”, dice la canción.
Y eso es lo que siempre pretende la burguesía dando vueltas la realidad para meterla en el saco de sus conveniencias y dominios.
Así, cuando se trata de cualquier hecho protagonizado por el pueblo, los verdaderos protagonistas son borrados de un plumazo para pasar a ser ellos, los burgueses, los actores del suceso.
El reciente asesinato de la joven Karen Campos de Junín, o el crimen del joven de Capilla del Señor en el Partido de Exaltación de la Cruz, y la extrema situación de inseguridad que a diario vive la gente del pueblo argentino por la proliferación del delito a mano de la corrupción del Estado y el poder de los monopolios que son la fuente del mismo, sembrando droga y negocios millonarios a costa de las vidas del pueblo en las localidades y millones de barrios que forman los conglomerados urbanos, se desdibuja, en los grandes medios masivos y las declaraciones de funcionarios, detrás de los problemas políticos entre el gobierno nacional y los gobiernos provinciales y/o municipales.
Tal como ocurre con la flor ante su olor, el problema real del pueblo desaparece ante el olor nauseabundo de las contradicciones burguesas y sus instituciones.
Pero las movilizaciones populares reflejando el odio y la impotencia contra la policía y el poder político local, son la mejor escuela de los pueblos que, en horas, asimilan lo que muchas veces se tarda años en aprender.
Por ese camino se van transformando en movilizaciones organizadas y orientadas con un fin claro y destituyente, y ese camino no tiene marcha atrás en los procesos históricos que cabalgan sobre la descomposición del sistema.
Los intentos desesperados de la burguesía de desvirtuar las movilizaciones y las luchas van cayendo en saco roto, uno a uno.
Los mismos sólo sirven para que los medios armen su grotesco espectáculo de cámaras y trucos fotográficos propagando detalles que muestran las cámaras quietas con círculos rojos mostrando cómo fulano y sultano estuvieron presentes y la velocidad con la que aparecieron mengano y perengano aunque no son originarios de tal o cual localidad en donde ocurrió el hecho.
Pero, a pesar de esos manotazos de ahogado, en forma creciente y sostenida, el pueblo va transitando el camino que debe. El de la movilización y la lucha autoconvocada en contra de las instituciones del Estado en todos sus niveles (nacional, provincial y municipal), que son las que diariamente le impiden vivir dignamente y en paz. Porque, a través del Estado es que nos llegan todos los problemas que hacen nuestra vida un martirio.
Es el Estado al servicio de los monopolios y no la ausencia del Estado la causal de todos los males que padecemos y por eso es que contra el Estado y contra los monopolios que lo sustentan que tenemos que luchar para acabar con los crímenes contra el pueblo, por seguridad, por elevar nuestro nivel económico, por salud, por vivienda…en suma, por una vida digna.