domingo, 13 de octubre de 2013

¡Que el tren llegue al Parque Industrial de Pilar !


¡Que el tren llegue al Parque Industrial Pilar! Como si no fueran pocos los males que sufre nuestra clase obrera a manos de la explotación de los patrones, del saqueo de los recursos por parte de los grandes monopolios, el encarecimiento de la vida diaria, la educación y salud públicas colapsadas; se agrega el drama del transporte diario al trabajo. El trabajador nunca podrá saber si llegará a tiempo al trabajo o si llegará entero, pues el estado calamitoso en que se encuentran los servicios no asegura que no nos matemos en la próxima curva. En el caso de Pilar, el acceso al Parque Industrial es caótico y deficiente. Sólo 3 líneas de colectivo entran al mismo y se encuentran colapsadas; no se puede seguir así, viajando como ganado. Desde hace un tiempo viene cobrando impulso la idea de rehabilitar el viejo ramal del Ferrocarril Belgrano Norte que alcanza el Parque Industrial en la parada Apeadero Km 61 y que se encuentra abandonado desde el cierre por la privatización de Menem. Hoy día el ramal finaliza en la localidad de Villa Rosa, de donde provienen grandes contingentes de trabajadores del Parque, y es necesario hacer todo un raid de colectivos para cubrir una distancia que, con el tren sería de 8 km y 15 minutos de duración. Los monopolios de Pilar dijeron respaldar la idea en su momento pero, como siempre, preocupados únicamente por sus ganancias no le dieron mayor impulso. Es desde la clase obrera y el pueblo de donde se viene alentando el proyecto con fuerza. Por un lado, vecinos de Villa Rosa, Del Viso, Alberti, etc. vienen organizándose con petitorios, festivales y actos para agitar la iniciativa. Por el otro, varias fábricas del Parque discuten la necesidad y deciden reclamar lo mismo. Es claro que, si del poder de los monopolios depende, esta urgente necesidad de la clase obrera de Pilar no se va a satisfacer nunca. Es por eso trascendental que los trabajadores del Parque estén hoy levantando esta reivindicación y tracen lazos con los barrios aledaños que se encuentran activando por lo mismo. Políticamente es importantísimo porque estaríamos rompiendo con lo “sectorial” y, desde la clase obrera, organizando a todo el conjunto del pueblo. Por una vida digna, que el ferrocarril llegue al Parque ya!

Tigre: frente a los desalojos, organización popular


Ante la política de arrasar con todo lo que se encuentre delante de los negocios inmobiliarios, al representante de los monopolios, señor Sergio Massa, se le alza una enorme barrera de resistencia, organización popular y nueva política. Son muchos los casos como el de Punta Querandí que resiste a los planes del ambicioso proyecto Venice o el de las protestas que últimamente se dieron de parte de los vecinos en Dique Lujan por el emprendimiento urbanístico San Felipe. No casualmente ambos proyectos llevan la firma del mismo monopolio EIDECO de fuertes vínculos con Massa y compañía. En esta nota nos vamos a detener en otro caso con idénticas características y que nos está movilizando a muchos desde lo humano, provocando conjunción de aspiraciones entre los vecinos y pueblo en general. Se trata de diez familias que hace aproximadamente 29 años comenzaron a construir su sueño y levantaron ladrillo por ladrillo cada metro de sus hogares con el esfuerzo con que lo hace cualquier trabajador: Alargando el día después de la jornada de trabajo, los días de fin de semana etc,etc. Un mal día, hace tres años, estas familias se levantaron con la noticia de que había una persona que se reclamaba “dueño” de esas tierras. Hay que aclarar que estos hogares están a solo 4 cuadras del Nordelta uno de los emprendimientos mas caros de la Argentina lo que los hace tan apetecible para estos buitres. Rápidamente toda la institucionalidad burguesa funcionó a pleno y ya tienen un fallo judicial que no solo ordena el desalojo sino que tiene la arrogancia de decir que estas familias deben dejar sus casas con mobiliario y todo en parte de pago “por los perjuicios ocasionados”. El abogado de este supuesto “dueño” forma parte del staff municipal. Paralelamente y contradiciendo estas acciones de la clase enemiga se encuentra funcionando la asamblea de los barrios de Tigre y aledaños en donde se forja cotidianamente la unidad popular y se va arraigando la experiencia de la democracia directa en búsqueda de soluciones reales. El último viernes fue una lucha de 24 horas en que se puso a prueba el poder de este verdadero germen de comité de base abierto a todo el pueblo y al que acuden variadas experiencias de lucha. A eso de las 9 de la mañana ya se había cortado la calle principal del palacio municipal, corte que duró hasta caída la tarde, y a la nochecita nos juntamos en asamblea para la participación de vecinos de otros barrios y debatir los pasos a seguir incluso con gente de Escobar y Pilar. A todo esto fue notorio como la organización popular y de igual a igual le torció el brazo a las insistentes posiciones del populismo y el reformismo de izquierda que se presentaron a buscar votos y/o a intentar copar la situación. Nada de eso ocurrió, las decisiones las tomamos los vecinos y decidimos tensar fuerzas en esta lucha en la que son los monopolios o nosotros pueblo los que van a triunfar. Hicimos una nueva asamblea ayer sábado en la que se decidió continuar difundiendo estos hechos y seguir con las manifestaciones y cortes. Como conclusión que sacamos de estos hechos es que poco a poco se va forjando la unidad y está naciendo ese ejército político de masas sin respetar ninguna barrera territorial burguesa. Esto que tanto necesitamos para dar la pelea por el poder en todos los frentes de la vida está mostrando por ahora una punta, pero debajo hay un iceberg que es toda la voluntad de millones de argentinos que hoy ya saben lo que no quieren y que para volcar esa fuerza invencible necesitan ver que existe una alternativa de vida, el proyecto revolucionario.

Cuando la insistencia de la lucha del pueblo exige un paso Revolucionario

Venimos debatiendo con insistencia la necesidad de asimilar la idea de que la lucha ya es el piso alcanzado en la clase obrera y el pueblo para la conquista económica y política.
Decenas de miles de destacamentos del pueblo, han dado una continuidad en años a ésta situación, y la propia experiencia va mostrando que se conquista, mientras el signo ascendente de la protesta no se detiene.
Los revolucionarios hemos hecho muchos esfuerzos por estar a esa altura de los acontecimientos, unas veces se ha respondido a la exigencia y otras veces hemos estado detrás de ellas. Lo que sí es innegable el batallar que se ha dado en torno a la lucha concreta. Sin embargo aún hay ciertas limitaciones políticas que entorpecen en el proceso revolucionario ya instalado.
En el marco general de una etapa que se caracteriza “en que los de abajo ya no quieren vivir como hasta ahora y los de arriba ya no pueden gobernar como quisieran agravándose cada vez más las condiciones de vida de las mayorías explotadas y oprimidas”, aún los revolucionarios nos encontramos en una etapa embrionaria en la instalación del proyecto que sacuda definitivamente al poder de los monopolios y a su Estado. Aún no se ha podido quebrar la iniciativa permanente de la clase dominante,  aunque ellas son de corto plazo y limitadas por la extrema desconfianza de nuestro pueblo.
En este largo proceso de acumulación de fuerzas en el pueblo se hace imperioso introducir cambios políticos urgentes que permitan ayudar a  entrar en una vía más directa a la revolución. ¿Qué debate estamos proponiendo?
En realidad el eje central pasa por pasar de la lucha en general a la lucha por el poder.
La lucha por el poder en esta etapa la queremos circunscribir  al cuestionamiento al poder. Es decir de cómo pasar de la lucha que se viene  entablando a precisar el cuestionamiento al poder, implicará cambios profundos en nuestra manera de ver las cosas.
El signo impuesto de la lucha de clases es no retroceder y conquistar por parte del pueblo y por parte de la burguesía monopolista es persistir en los grandes negocios impuestos en el Capitalismo afectando la vida del Hombre y la naturaleza.
Pensamos que la época que se está transitando irá más allá de este proceso, es decir entendemos que para quebrar esta situación planteada a favor de la revolución la lucha tiene que comenzar a cuestionar el poder allí en donde se encuentre.
¿Qué queremos decir con esto? A modo de ejemplo, ya no es suficiente plantearse la lucha por las condiciones de trabajo en un hecho puntual y aisladamente  respondiendo a ellas en el marco que nos propone la empresa; se trata ahora de que en esa empresa tomemos la decisión de bajar el ritmo de producción, ya no se trata de dar respuesta a ellos sino que ellos deban dar respuestas a la clase. Condicionarlos  desde una posición de fuerza.
El problema es que para cuestionar el poder en concreto se necesitan las fuerzas organizadas, ya no es suficiente organizarse para responder “ahora”, hay que organizarse para tomar la iniciativa y sostenerse. Entonces aparece con toda su intensidad la necesidad de avanzar en las fuerzas concretas para la revolución, las fuerzas capaces de tomar esas iniciativas en esta etapa. Para organizar esas fuerzas hay que promover inmediatamente las metodologías revolucionarias que son la Democracia Directa y la Autoconvocatoria, y desplegar dentro de esa empresa la fuerza sostén de la iniciativa.
Para bajar el ritmo de producción (seguimos con el ejemplo) se hace necesario preparar esas fuerzas no sólo en el plano organizativo, sino y fundamentalmente político; organizar las fuerzas para ese objetivo implicará abrir un período de deliberación en cada rincón del establecimiento del porqué ahora comenzar a imponer nosotros por sobre la empresa, detrás o simultáneo con ello las fuerzas materiales de masas para llevar el enfrentamiento a buen puerto.
Entramos en una etapa en donde el principal signo es la conquista política del reclamo como parte del cuestionamiento al poder.
El cuestionamiento al poder en un reclamo o exigencia implicará romper los “muros” que nos impuso el poder burgués, y desde ese cuestionamiento, que es bajar el ritmo de producción, entender  que ese objetivo podrá sostenerse con un proceso unitario que nazca desde lo más cercano al establecimiento y en vistas a involucrar a otras fuerzas del pueblo, como ser otras empresas, barrios, escuelas etc.
Es en este sentido que hay que ir organizando el comité de base, dentro y fuera de los establecimientos, comités que en definitiva se irán transformando en las verdaderas Instituciones del pueblo, en vistas al nuevo poder del nuevo Estado Revolucionario.

Tucumán: Alperovich ordena torturar a detenidos

En Tucumán, Alperovich ordena torturar a detenidos tras duro enfrentamiento con los pobladores del histórico San José. El gobierno progresista arrinconado en su propio discurso mentiroso de los derechos humanos, al grado de constituirse en uno de los principales alcahuetes de la Kristina, ante la tenas lucha del pueblo tucumano, se vio obligado a retroceder, sacarse una vez más su desvencijada careta y, ante el miedo al pueblo, recurrió a una metodología que hace retroceder diez casilleros las políticas de dominación de la burguesía. Pero lejos de amedrentar al pueblo tucumano, las luchas continúan y se avanza en la unidad.
A continuación una pequeña crónica de los hechos que nos muestra el odio de la burguesía a nuestro pueblo y el reverdecer de las históricas luchas del pueblo Tucumano.
“El desalojo del predio de la fábrica de pirotecnia Pacifico, comenzó el jueves 26 a las 6 de la mañana y no a las 7:30 como publicaron los medios de prensa. Empezaron por el sector que está más cerca de de la ruta. Por lo que cuenta la gente fue cuando estaban dormidos, Con mucha rapidez se los llevaban a la rastra hasta afuera para que no se enteren todos los ocupantes del predio, Por esa razón las familias que estaba en la parte de atrás pudo resistir mas el desalojo. Los vecinos no tenían nada armado para enfrentar el desalojo, es más, estaban a la espera de la promesa de tierras que la hija del gobernador Alperovich les había hecho, por medio de su agrupación política El Ateneo de la Militancia, les prometieron como promesa de campaña; y como en las PASO el gobernador no consiguió la cantidad de votos que esperaba, en represalia, dio marcha atrás con entrega de los terrenos. Una vez que la policía desalojó el predio continuó la persecución por las calles del lugar. Los vecinos después comenzaron a organizarse y con chapas de cinc atadas con cables hicieron escudos para poder avanzar hasta el predio. La gente que tiene almacén o kiosco les daban de tomar y comer porque ya llevaba varias horas el enfrentamiento. Todo terminó en el predio a eso de las 13 hs. Un helicóptero estaba siguiendo todo desde el aire; vio que se juntaban y avanzaban los vecinos y ordenaron llegarles por detrás (esto escucharon los vecinos por la radio de uno de los oficiales), por lo que se produjo un desbande. Los que viven cerca del predio dejaron pasar a la gente a sus casa para protegerlos de la policía, lo que hizo que estos entraran en forma violenta a todas las casas de la zona, pegaban a todos los que encontraban, a los que detenían los dividían en dos grupo: uno de mujeres y hombres, y otro de niños; a estos los llevaron detrás de una tapia donde está el predio y se los golpeaba en las manos por tirar piedras, Después fueron llevados a distintas comisarias hasta la 1 de la madrugada que fue entregado a sus padres el último chico. A los mayores también se los llevaron a distintas comisarias donde siguieron golpeándolos y hasta el 1/10 por lo menos seguían las torturas a los detenidos. Se los acusa de tenencia de armas de guerra, de fabricación casera de molotov, de resistencia a la autoridad, etc. Los familiares no pueden comunicarse ni hacerles llegar nada. Muchos de los 16 detenidos están sin abogados. Ahora se están organizando con las otras tomas de tierras”.

YPF-CHEVRON, YPF-DOW CHEMICAL… y van

Después del resistido negociado con Chevron, en esta oportunidad, la petrolera se “asociará” con el monopolio de origen estadounidense Dow Chemical, para producir gas no convencional en la concesión El Orejano. El área “El Orejano” está ubicada en el noroeste del departamento de Añelo, tiene una superficie de 45 kilómetros cuadrados y por su ubicación corresponde a la ventanade shale gas de Vaca Muerta. Este nuevo negocio dará vida al primer proyecto de desarrollo intensivo de shale gas en el país.
Dow “está presente” en la Argentina desde hace 56 años, emplea a 3.700 personas y en 2012 facturó 2.100 millones de dólares. Se dedica a la fabricación de insumos para 18 sectores industriales, incluyendo alimentación, automotriz, higiene y cuidado personal, electrodomésticos, agroindustria, construcción y envases, entre otros.
YPF cederá el 50% de su participación a la petroquímica para el desarrollo del yacimiento. El “acuerdo” contempla “fusionar”120 millones de dólares que pondrá Dow Argentina y 68 millones de dólares que provendrán de YPF Nac and Pop. Estiman que en el pico de producción, el área podría aportar más de 3 millones de metros cúbicos por día.
Quien fue directo a los bifes fue Jorge La Roza, presidente de la filial local de Dow, quien señaló que “Argentina cuenta con una de las reservas de shale gas más grandes del mundo. A través de su participación con YPF para la explotación de estas reservas, Dow amplía su presencia y su aporte al desarrollo económico e industrial del país” (sic)
Lo que pinta de cuerpo entero cómo funcionan los negocios en la etapa actual del capitalismo se resume en la explicación de la propia empresa: “La compañía no es una productora de energía, sino que está centrada en la producción de insumos químicos y derivados industriales, pero tiene que resolver problemas de disponibilidad de energía para poder asegurar su actividad industrial”. Aunque parezca increíble es real…
En tal sentido, no puede obviarse que junto a YPF y Petrobras, Dow es uno de los accionistas de Compañía Mega, creada para fraccionar gas que suministra materias primas al Complejo Petroquímico en Bahía Blanca, donde produce diversos insumos industriales esenciales para todo el país.
Bajo el chamuyo de “el inició de la recuperación de reservas gasíferas”, continúan con el saqueo de nuestros recursos, abriendo a los monopolios múltiples negocios.
El acuerdo YPF-DOW, al igual que el de YPF-CHEVRON, es un nuevo ejemplo que Está muy claro –como ya lo hemos señalado en incansables oportunidades- que tanto las estatizaciones como las privatizaciones en el Capitalismo Monopolista de Estado, son dos caras de una misma moneda. Debido a que el Estado es dirigido por los monopolios y por lo tanto quienes van a seguir tomando las decisiones sobre las empresas administradas por el Estado, van a seguir siendo los monopolios, en su propio beneficio.
Se llenan la boca hablando de “soberanía popular”, mientras cocinan jugosos negocios a espaldas del pueblo, profundizado el saqueo y la entrega a los monopolios, de la explotación de la tierra y el subsuelo.

Estados Unidos: ¿parálisis presupuestaria o manifestación de una crisis irreversible?

Como telón de fondo de los acontecimientos que ocurren en Estados Unidos por estos días, se desnudan las repercusiones de la más grande crisis del sistema capitalista mundial impactando en el país bastión del sistema. Acotar el análisis de lo que está pasando a que los “malos” republicanos traban el presupuesto al “bueno” de Obama, sería caer en una teoría desgastada y moribunda.
El debate que se está dando en el seno del poder estadounidense está enmarcado en peleas por arriba que, hoy más que nunca, están condicionadas por las peleas por abajo. Las manifestaciones y huelgas se han disparado en los últimos dos años, en el marco de la caída abrupta y sostenida del nivel de vida de la población norteamericana. Se calculan ya más de 50 millones de personas viviendo bajo el nivel de pobreza; un alto porcentaje de trabajadores ganan un salario que no les permite, siquiera, poder viajar a sus ocupaciones laborares durante todo el mes; la pérdida de puestos laborales es sostenida, solamente ocultada por el maquillaje de las estadísticas, lo que empuja permanentemente a la marginalidad a los desocupados del sistema.
Por si hiciera falta una prueba contundente del mal humor social del pueblo norteamericano, todas las encuestas realizadas arrojaron como resultado que más del 70% de la población se oponía a una intervención militar en Siria, fenómeno que no se producía desde la guerra de Vietnam.
Este escenario exacerba las contradicciones y disputas interburguesas que durante décadas se resolvían “pacíficamente”, es decir pactando entre buitres cómo continuar la carroña. Además, la crisis planetaria del sistema continúa a vivita y coleando, cada vez más profunda e irreversible, en la que ningún país (incluido Estados Unidos) acierta solución alguna, por lo que los coletazos salpican las barbas mismas de los países imperialistas “centrales” y provocan crisis políticas como la que hoy se pone de manifiesto en la parálisis presupuestaria norteamericana.
Tal como lo venimos manifestando en cada oportunidad que se presenta, los pueblos del mundo se alzan contra lo efectos y las causas de la crisis capitalista y representan el principal escollo para cualquier plan explotador y expoliador que el capital quiera llevar adelante. El pueblo norteamericano no es la excepción y pone en jaque a la burguesía monopolista de ese país.

martes, 1 de octubre de 2013

Lucha por el poder, lucha contra el Estado

La lucha por el poder es la lucha por la destrucción del Estado de la caduca y moribunda sociedad capitalista. Sólo sobre sus ruinas, será posible construir una sociedad socialista.
La existencia de la sociedad capitalista va a contramano del proceso histórico y, su sostenimiento, es lo que ahoga la posibilidad de desarrollo del ser humano. Lo cual ocurre en nuestro país, que forma parte del mundo dominado por la burguesía.
El ser humano es colectivo y nunca individual. La identidad humana no se encuentra fuera de la sociedad y por lo tanto el ser individual es dependiente del ser social. Eso se comprueba diariamente en cada acto que ejecutamos.
La producción de alimentos, vestidos, viviendas, caminos, redes eléctricas, hidráulicas, gasíferas, medios de locomoción, escuelas, hospitales y centros sanitarios, y cuantos bienes en general existen, se realizan en forma social.
Todos los días, millones de personas contribuyen en forma cooperativa a la fabricación de esos bienes. Ningún medio de producción de donde salen confeccionados los mencionados bienes puede ser puesto en funcionamiento por individuo aislado.
Sin embargo la sociedad capitalista toma al individuo aislado como prioritario por sobre el ser humano que es social por naturaleza y por virtud del desarrollo histórico de la fuerza productiva que ha alcanzado su mayor nivel en esta sociedad y que, contradictoriamente, al no poder avanzar hacia otra forma de organización social superadora, se constituye en traba de dicho desarrollo.
Esta contradicción insalvable es la que genera las tensiones sociales porque a la hora del goce de lo producido, en vez de que el producto vuelva socialmente a manos de quienes lo produjeron socialmente, va a parar a manos individuales de quienes no lo produjeron (la clase burguesa propietaria de los medios de producción).
Esta clase minoritaria dispone también de la distribución de los productos según su propia necesidad basada en la acumulación capitalista de dichos bienes (es decir, con el único objetivo de obtener más ganancias), dispone además del intercambio de dichos productos por otros (también para obtener ganancias) y, por último, rige el consumo de los mismos, reservándose la mayor parte de lo producido para volver a producir y acumular capital a costa del consumo de las mayorías populares que fueron quienes produjeron anualmente la masa gigante de productos, por ejemplo: 1.000.000 de automóviles, alimentos para 400 millones de habitantes, 60 millones de cabezas de ganado, y así podríamos seguir dando ejemplos de enormes volúmenes de productos. Altos niveles de producción que, orientados a cubrir las necesidades y aspiraciones del pueblo satisfarían, sin excepción de individuo alguno y sobrarían para generar una reserva a fin de ir desarrollando mejores condiciones futuras en una espiral ascendente de cuyo crecimiento nos beneficiaríamos todos.
Las leyes objetivas de este sistema de producción basado en el capital, han generado una serie de contradicciones sociales insoportables en donde las clases antagónicas (proletarios y burgueses) colisionan, se enfrentan y miden fuerzas en forma cotidiana.
Al tiempo que la burguesía pretende apropiarse de más trabajo acumulado, el proletariado pretende apropiarse de una parte mayor de la escasa porción que la burguesía le otorga como salario en la distribución del producto social y que, por orden de la legislación aprobada por parlamentarios y decretos gubernamentales, no puede ampliar.
Las instituciones del Estado protegen esa relación social injusta y ante el afloramiento del antagonismo, está presta a actuar en forma represiva para sostener el orden capitalista de la sociedad. La justicia se fundamenta en el individuo aislado por sobre el sujeto social (la humanidad), pretendiendo dar la idea de que ésta depende del hombre y no que el hombre depende de la humanidad. La educación emanada del sistema reproduce el ideario burgués, y así todas las esferas en las que el Estado rige el funcionamiento de la sociedad responden a la imagen y semejanza de la burguesía y más precisamente de la burguesía monopolista.
Los crímenes sociales que son los que a diario ejecuta la burguesía con sus funcionarios estatales, provocando miles de muertes por causas evitables, enfermedades, miseria, despojos y robos de bienes y a la dignidad popular, quedan impunes, hasta que el conflicto social les impone algún castigo.
Toda la fraseología de igualdad, democracia, justicia social, y libertad sucumben frente a la lucha y el enfrentamiento entre los antagonismos de clase, en donde las instituciones y fuerzas de seguridad se ponen al servicio de la clase social propietaria. Entonces, la igualdad, la democracia, la justicia y la libertad, sólo la gozan los burgueses, y más precisamente, los burgueses más poderosos, es decir, los monopolistas.
El resto de la sociedad argentina queda sometida a los designios de los capitalistas.
En conclusión, el poder de la burguesía se instrumenta a través del Estado que legaliza, sostiene y reproduce el poder burgués, que va a contrapelo del desarrollo histórico y el progreso humano. Todo el aparato estatal responde a los intereses económicos, políticos y sociales de la burguesía monopolista, porque fue armado durante años para ese fin.
Bajo este principio, toda idea basada en la participación del pueblo en la política del sistema, la ampliación o profundización de la democracia, el reclamo por la presencia del Estado para que regule las relaciones sociales, la estatización de resortes económicos, la controversia famosa de estatal o privado, no sólo es falsa y anodina sino que encubre el problema central y desvía el eje de la lucha contra el poder burgués. El clamor sobre la presencia del Estado o el reclamo por el Estado ausente, es el pedido de un salvavidas de plomo.
Cuando el Estado interviene, lo hace para bloquear, ahogar o reprimir las luchas del pueblo contra el poder de la burguesía y nunca para resolver los problemas sociales, salvo cuando la lucha del pueblo lo determina de otra manera.
Sólo la lucha contra el poder burgués, el enfrentamiento al intento de imposición de sus políticas para continuar con este estado de cosas, la organización para avanzar hacia una mejor vida por parte del pueblo, son la única herramienta efectiva para alcanzar mejores condiciones de vida, porciones de justicia, mejor distribución de la riqueza, conquistas políticas y sociales, etc., en el período que le queda de vida a este sistema capitalista que resiste a su eliminación.
Las luchas de masas que vienen incrementándose a diario, se hacen contra la voluntad que la burguesía trata de instrumentar con su gobierno de turno valiéndose del aparato estatal. Desde hace años estas luchas han ido socavando el poder burgués y minuto a minuto lo debilitan más y más. Las masas en lucha han iniciado un camino independiente del poder burgués, autoconvocado, y con el ejercicio de la democracia directa. De tal manera que ayuda a ver con más claridad no solamente los sectores en pugna sino que va dejando en descubierto el instrumento que usa la burguesía para sostener su dominación: el Estado.
Es por eso que la lucha por la revolución, por el poder, sólo puede concebirse como lucha por la destrucción del Estado capitalista, como paso previo a la construcción de la nueva sociedad.