domingo, 2 de diciembre de 2012

El mañana que aspiramos puede ser una realidad


Mientras el gobierno de la burguesía campea como puede las tormentas que arrecian sobre su cabeza, por abajo pasa de todo, ampliando la grieta que existe entre ellos y nosotros, los trabajadores y el pueblo.
El engaño es insostenible se lo mire por donde se lo mire: desde que el gobierno de los monopolios libra una lucha sin cuartel contra “el monopolio”, hasta que hay capitales especulativos “buenos” (los “productivos”) y capitales especulativos “malos” (los “buitres”). Las elecciones están muy pero muy lejos, por lo que naufragan también todos los intentos que buscan entretenernos con sus peleas de cabaret.
Desde nuestras herramientas de difusión y propaganda, venimos expresando durante las últimas semanas la profundidad y la masividad del accionar del movimiento popular, que refleja múltiples conflictos celosamente acallados por toda la burguesía, quedando a la vista de todos que más allá de sus disputastoda la burguesía cierra filas a la hora de defender sus intereses de clase.
Es pánico lo que le genera al poder monopolista la actual situación de la lucha de clases, el estado de confrontación se extiende y amplía por todo el país; el ánimo y la disposición a la acción, se instalan como el único termómetro para medir la verdadera situación actual.
La conciencia alcanzada en cada lucha, en cada protesta y en cada movilización, demuestra hasta dónde ha calado la experiencia de años de enfrentamiento a la dominación monopolista. Se lucha en las fábricas, en los barrios, en las escuelas, en los hospitales; se enfrenta la contaminación, el saqueo o la inseguridad, se disputa cada atropello, cada medida que afecta nuestra calidad de vida.
En este escenario, hay una marcada presencia de los trabajadores ocupando cada vez más el centro de la escena. Las luchas por diversos reclamos, que se dan desde abajo en los centros de trabajo, van tomando fuerza, conquistan, le tuercen el brazo a empresas, sindicatos y gobierno, y abren una perspectiva de acumulación superior.
En el capitalismo monopolista de Estado, es decir, el control absoluto de todo el aparato estatal por parte de los monopolios, la dominación se agudiza y el sometimiento abarca a toda la sociedad. Ese carácter antimonopolista es el que va adquiriendo la lucha popular, tiñendo de política cualquier manifestación; y tomando un sentido material cuando la lucha es protagonizada por los trabajadores, al enfrentar clase contra clase, pegando de lleno al cuestionar el orden y la dominación burguesa.
La bronca por la superexplotación, por las agotadoras jornadas, por los ritmos salvajes, por los sueldos miserables, forjan un estado de asamblea permanente en cada centro laboral y la confrontación crece. Ese grito de dignidad obrera, debe y puede ser aún más potente y contundente.
Tomemos la iniciativa para avanzar en la unidad y la organización de la clase obrera y de ésta con el pueblo, consolidando las organizaciones independientes ya construidas y construyéndolas en donde aún no están.
Marquemos un horizonte, un camino para las victorias y conquistas, para que el mañana al que aspiramos, comience a ser una realidad.

La Matanza: profesionales de la salud en lucha


Este 28 de noviembre, a partir de las 11, trabajadores de la salud del Partido de La Matanza marchan a la plaza de San Justo para pedir mejoras en la atención de los hospitales y salas del distrito, la reapertura de la maternidad del Policlínico Central de La Matanza y evitar el remate de CEMEFIR, histórica institución comunitaria para la rehabilitación física y motriz, que intentan cerrar para realizar un jugoso negocio inmobiliario.
Otro de los reclamos es por el Hospital del Niño de San Justo que, por primera vez en 50 años, cerró su guardia por falta de médicos, siendo que es el único hospital de ese tipo en 50 kilómetros a la redonda.
En cuanto a la atención primaria, también han denunciado que se cerraron dos salas en el Distrito la semana pasada.
 La totalidad de los puntos reclamados son:
  1. Cumplimiento de la carrera profesional hospitalaria, concursos ya para pases, ingresos y funciones.
  2. Basta de contratos basura, todos a planta permanente.
  3. Por la reapertura de la maternidad del Policlínico de San Justo.
  4. Evitar el remate de Cemefir.

El infortunio de la burguesía (segunda parte)


"La atomización del sector gremial me sigue preocupando. Todo proyecto de desarrollo requiere, indefectiblemente, la unidad del campo nacional. Los trabajadores son parte indisoluble del proyecto", dijo De Mendiguren, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA).
Y agregó: "con el movimiento obrero atomizado se pierde una visión de largo plazo, más allá de los reclamos que puede haber o no. Se pierden los interlocutores, y yo creo profundamente en el diálogo tripartito" (gobierno, empresarios y sindicatos patronales).
A este dirigente burgués le preocupa la falta de unidad para llevar adelante la política de los monopolios que, a rajatabla, impulsa el gobierno de Cristina Kirchner.
Él tiene claro que para implementar las resoluciones es necesario el funcionamiento aceitado del Gobierno, los empresarios monopolistas y los sindicatos.
No obstante, nosotros le recordamos, que aunque ese tridente funcione como lo pretende el mencionado personaje, es muy difícil la aplicación de las políticas contra los trabajadores y el pueblo ya que las luchas y las batallas que a diario se dan en el terreno de las empresas y en las calles, están fogoneadas por la acción desde las bases autoconvocadas en donde las “representaciones” gremiales se muestran impotentes a la hora de servir de herramienta eficaz a los intereses de los monopolios.
El infortunio de la burguesía, tal como lo definíamos en la nota publicada ayer en esta misma página, se expresa de múltiples formas. Las declaraciones de De Mendiguren son un ejemplo de ello.
Los colaboradores sindicales de la política de los monopolios, Caló y Moyano, también expresaron la posibilidad de unificar la CGT. "Es cuestión de tiempo, hay que discutirlo, siempre es posible que ocurra", dijo Moyano al respecto. No obstante tendrán que lidiar con el paquete de contradicciones que existe entre ellos, lo cual no hace muy simple la posibilidad de la concreción de tal acuerdo.
Es que la lucha de clases, en este contexto actual, no sólo fortalece a los trabajadores y pueblo en general, a la vez que debilita a la burguesía monopolista y todas sus instituciones (Estado, sindicatos y organizaciones patronales), sino que profundiza las contradicciones existentes entre los distintos grupos que se disputan las direcciones de las mismas. Tanto en el plano partidario (en el caso de los aparatos gubernamentales), como el plano sindical en donde se pelea por la dirección de los negocios millonarios que desde la CGT y las estructuras gremiales se manejan.
El paro del 20 de noviembre que se sintió incluso en los centros fabriles cuyas estructuras gremiales no habían adherido a la medida, hace reflexionar a la tríada (Estado, Burguesía monopolista y Sindicalismo), sobre la necesidad de unificarse para enfrentar las crecientes luchas y reclamos que arrecian.
Por lo pronto, en el horizonte cercano, deberán enfrentar el reclamo de $ 4.000,00 que varios sectores de trabajadores reclaman como pago de fin de año, la eliminación del impuesto al salario (denominado impuesto a las ganancias) y salario familiar para todos.

El infortunio de la burguesía


Ya quedan pocos desprevenidos que no sepan, por haberlo sufrido en su “cuero”, que las miserias y calamidades que sufre el pueblo trabajador son consecuencia de que en el capitalismo la burguesía se apropia del trabajo ajeno y de todos los recursos naturales de nuestra patria.
Pero no sólo son apropiadores de nuestro trabajo y esfuerzo cotidiano. También se apropian de nuestra historia y nuestras grandes gestas populares que han producido trascendentales cambios políticos.
A lo largo de nuestra historia la burguesía, desde el poder, ha logrado apoderarse para sí, los grandes hechos políticos generados por los trabajadores y nuestro pueblo.
La historia oficial cuenta que son sus hombres y sus instituciones – partidos políticos – los responsables de dichos cambios.
Es así que encontramos que tal conquista para los trabajadores fue gracias a fulano, que la democracia fue reconquistada gracias al partido tal, que el aumento a los jubilado fue gracias a mengano y así todo el cuentito de la historia.
En pocas palabras, desde mediados de los 70, “todo bien, sin sobresaltos” para la burguesía, más que alguna que otra “contingencia” producto de las embestidas de los de “abajo”.
Pero su infortunio comenzó hace una década y media cuando las clases populares parieron la autoconvocatoria con su democracia directa como negación del podrido parlamentarismo burgués.
Desde entonce, miles de experiencias autoconvocados a lo largo y ancho del país han instalado este embrión de poder en la escena política, el espíritu de cambio de nuestro pueblo se va apoderando de las calles, los lugares de trabajo, de estudio, convirtiéndose en la única y legítima forma para el pueblo de luchar contra el estado de los monopolios y sus gobiernos.
La burguesía y los que dicen no ser tanto, que primero subestimaron la autoconvocatoria para luego entrar en pánico frente a ella, han enfocado toda su artillería política mediática y han lanzado las corrientes seudo revolucionarias contra la autoconvocatoria, pretendiendo instalar el virus de la división con el fin de destruir lo que, con toda razón, ellos consideran el enemigo jurado de su dominación.
Políticos burgueses, sindicalistas, pretendidos seudo dirigentes y demás yerbas,  pretenden montarse, adueñarse de este movimiento.
Pero la autoconvocatoria cuenta con un arma infalible, la democracia directa y la acción en unidad, que se convierte en un muro de defensa  contra estas ya perimidas lacras de capitalismo.
La autoconvocatoria es la historia recuperada para el pueblo que, construyendo cotidianamente el nuevo presente y el futuro, se irá institucionalizando y, pese a quien le pese, será el sepulturero del régimen de dominación.

IMPUESTOS: LAS CIFRAS DEL SAQUEO AL PUEBLO


La recaudación impositiva que obtiene el Estado de los monopolios, si se repasa simplemente “por arriba”, con algunos datos en cifras y porcentajes, es escalofriante. Pero más tremendo resulta aún cuando los datos demuestran que lo recaudado es, en casi su totalidad, un robo a la clase obrera y asalariados en general.
Yendo en concreto a los números y cifras que ellos (los monopolios) con total desparpajo publican, nos da un pantallazo de que la recaudación fiscal, en realidad, es uno de los artilugios más (amén de la inflación) que se utilizan para la apropiación aún mayor de plusvalía y el achatamiento salarial.
Veamos en este cuadro, tomando solamente la recaudación impositiva desde enero a mayo del 2012, donde el fisco se apropió de $ 258.952 millones:
IMPUESTOSMONTO(en millones de pesos)% del TOTAL
Ganancias
48.472
18,7%
IVA
72.306
27,9%
Derechos de exportación
27.247
10,5%
Créditos y débitos de Cta. Cte.
16.671
6,4%
Retenciones Salariales
69.061
26,7%
Otros
25.195
9,7%
TOTALES
258.952
100%
Si tomamos ganancias, de $ 48.472 millones, $ 5.000 millones corresponden a la 4ta Categoría (impuesto al salario). Es decir, el 10,3%. Esto siempre entre enero y mayo del 2012, lo cual se estipula que llegaría el impuesto al salario en todo el 2012 a más de $ 15.000 millones.
A esto agreguémosle las retenciones al salario, que son: aportes, contribuciones, seguridad social, etc.: $ 69.061 millones; y por si fuera poco está el IVA cuya recaudación es de $ 72.306 millones, donde de más está decir que son las más amplias mayorías las que pagan dicho impuesto, es decir, el consumidor final.
Todo esto nos da una cuenta final de $ 146.367 millones de enero a mayo, (más de la mitad del total recaudado) que traducido a dólares supera largamente los U$S 25.000 millones, grosso modo y tan sólo en cuatro meses, que si lo proyectamos para todo el 2012, sin tomar en cuenta las escaladas inflacionarias, aguinaldos, etc., la clase obrera, los trabajadores asalariados y el resto del pueblo (incluidos los sectores marginales) solamente en gravámenes impositivos (sin tomar en cuenta impuestos inmobiliarios e impuestos automotor) el Estado de los monopolios nos expropia U$S 100.000 millones anuales.
Es necesario aclarar, acaso, que tenemos que soportar voces pseudo progresistas de todo pelaje, y burócratas sindicales que plantean, por ejemplo, que están de acuerdo con el impuesto al salario pero le piden de rodillas al poder que lo único que hay que hacer es ¡aumentar el piso de dicho impuesto!
Imaginémonos tan sólo un instante la ganancia que obtienen los monopolios con la explotación a los trabajadores y a nuestros recursos naturales. A esto sumémosle que dicha ganancia la ponen a jugar en el escenario nacional y mundial de la especulación financiera a través de sus bancos, acciones, absorciones de empresas y mercados en todo el planeta, para que tan sólo un puñadito de tipos nos sigan manteniendo bajo la dominación y sometiéndonos a la vida indigna que conocemos.

Aumento de luz y gas, otra ayuda para…los monopolios


En medio de una creciente ola de lucha por reclamos y un enorme descontento social, la burguesía, lejos de quedarse de brazos cruzado, intenta permanentemente avanzar sobre los planes de ajuste económico a los bolsillos de los trabajadores. Al aumento de los precios y la permanente inflación ascendente, ahora se le suma el aumento de las tarifas públicas de la luz y el gas.
A sabiendas que estos anuncios, son como echarle nafta al fuego, la oligarquía financiera y su gobierno, salen a intentar convencer a la población a través de los medios de comunicación, que el aumento es para favorecer a las inversiones en nuevas obras y extensiones de las redes de gas y electricidad.
Es decir, que según el anuncio de ajuste del ministro De Vido, los argentinos debemos estar contentos por el aumento de las tarifas ya que en definitiva el pueblo seria el beneficiado, porque, supuestamente, los recursos que se junten con los nuevos cargos estarían destinados a financiar dos fondos fiduciarios que servirían para mejorar los servicios. Y no conforme con semejante paparruchada, el vice ministro Kiciloff, la remató diciendo que la política de tarifas del gobierno, también es una política salarial, porque subsidiando a las empresas energéticas, permite que el usuario tenga más recursos para el consumo.
Esta situación, muestra dos aspectos políticos que pinta de cuerpo y alma al gobierno de los monopolios. Por un lado una enorme subestimación a la clase obrera y el pueblo, intentando convencer políticamente a través burdas mentiras. Y por el otro lado una semejante crisis política y de gobernabilidad, donde todos sus planes económicos se ven fuertemente condicionados por la creciente lucha de clases en la Argentina.
La única realidad es que el gobierno de Cristina Kirchner que obedece fielmente a sus gerentes, la oligarquía financiera, intenta avanzar una vez más con su verdadera política de subsidio que está basada en beneficiar a los monopolios, en este caso a las empresas ligadas al rubro energético, metiendo una vez más la mano en los bolsillos de los trabajadores para incrementar las ganancias de empresarios y achatar los salarios en nuestro país.
Frente al atropello por parte de las políticas de ajuste económico del gobierno de los monopolios, la unidad de la clase obrera y el pueblo contra el ajuste, debe hacerse sentir ejerciendo la movilización y la acción directa, en cada barrio o fábrica, para frenar el aumento de los precios y las tarifas.

SON TODOS BUITRES


Especulación si…..pero no tanto…Así lo dio a entender el ministro de economía en conferencia de prensa, ante el embate de los “fondos buitres” para diferenciarlos de los “fondos no buitres”. Veamos: El banco Barklais ¿no es buitre?, señor ministro su gobierno le encomendó la negociación para el pago de los bonos a los banqueros internacionales, o sea el mismo banco que tiene invertido capitales en empresas multinacionales que por ejemplo exploran el subsuelo de Malvinas Argentinas. ¿Bulgheroni, Bridas, Pérez Companc, los grupos económicos que estaban y que tenían en Martínez de Hoz a su principal referente, y que fueron los que se enriquecieron durante esos años y hoy se enriquecen gracias al gobierno “Nacional y Popular” cuando reciben subsidios multimillonarios a costa del sacrificio de nuestra clase obrera…Son buitres o no? ¿Especulan o no especulan?
La Reserva Federal de los Estados Unidos y el banco de Ajustes de Basilea, aliados del gobierno ¿no son buitres? ¿O están en los marcos “especulativos tolerables? Por supuesto que son tolerables, este gobierno hizo un pago de 9.810 millones de dólares al FMI, y bajo el nombre de “blindaje” se fugaron 13.000 millones de dólares equivalentes a resolver el 40% del déficit habitacional de nuestro país.
Kirchner como el mismísimo Menem contrató al estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton,  de renombre internacional  para negociar deuda. Sr. Ministro, este estudio ¿no es buitre? ¿O pertenece a una congregación religiosa sin fines de lucro? Usted nos dijo que los fondos buitre usan estudios cuyos honorarios son elevados, sonó un poco hipócrita a la vez que infantil. Este estudio al que recurrió el gobierno es buitre, sino hay que fijarse en el currículum expuesto en cualquier sitio de internet.
Señor ministro ¿acaso la “nacionalización” de las AFJP no trajo consigo una deuda de 20 mil millones con la ANSES?, no es descabellado decir que este es el gobierno que más ha transferido del bolsillo de los contribuyentes y jubilados del país, a los buitres internacionales.
 Con el pago de los 2.300 millones de dólares de la última cuota del Boden 2012 el país se desendeuda. Es la última cuota de una estafa que comenzó en 2002, cuando los bancos expropiaron los depósitos de los ahorristas: en total se pagaron 19.300 millones de dólares, que en un 78% fueron a parar a los mismos bancos y a fondos de inversión extranjeros.
¿En qué quedamos: son o no son buitres? Bueno…quizás usted piense que ésta es la especulación “permitida”. El pago de la última cuota es por demás ignominiosa, ya que se está pagando, entre otros, a los cinco grandes grupos de inversión, Franklin Resources Inc, Capital International Fund, MFS Investment, Blackrock Group, Capital World Investment y Fidelity, copropietarios de las petroleras británicas que se llevan nuestro petróleo en Malvinas y fueran denunciadas por el ministro Timerman. Blackrock Group –uno de los fondos de inversión más grandes del mundo– es del Bank of América,  histórico acreedor de la Argentina y participante del fraude de la deuda desde 1976.
El fondo de la cuestión no es el debate que nos quiere imponer la oligarquía financiera, si “fondos buitres sí o fondos buitres no”. La crisis política y la descomposición en que está inmerso el sistema capitalista planetariamente profundizan un estado de guerra interimperialista por apoderarse de los recursos generados por el esfuerzo de los trabajadores. El marco en que lo deben hacer es de alza mundial de luchas y movilizaciones por una vida digna, lo cual los condiciona y arrincona.
No hay fondos buitres, hay oligarquía financiera, que es la fusión del capital industrial con el capital bancario. Esta oligarquía financiera es especulativa sobre la base del esfuerzo productivo de miles de millones de seres humanos.
La oligarquía financiera se llevó a sus bolsillos desde la dictadura del 76 a nuestros días 270.000 millones de dólares y nuestro pueblo sigue siendo moroso y nos hablan de seguir pagando lo” genuino”.
Sr. Ministro usted y su gobierno son la carroña del sector dominante de la oligarquía financiera que hoy gobierna nuestro país: automotrices, exportadores de la agro-industria, alimenticias, bancos metidos en estos negociados…, por mencionar sólo algunos peso pesados que dirigen los destinos de nuestro país. La deuda es de la oligarquía financiera con todo el pueblo y es la que le vamos a cobrar. Son todos buitres.