La licitación contempla el derecho de
explotación por 35 años, de los cuales Brasil obtendrá el equivalente a
7500 millones de dólares en concepto de regalías y el 41% del “excedente
de producción que la corporación obtenga”. “Las promesas del gobierno”
respecto a la utilización de esos recursos es destinarlos en un 75% a la
educación y a mejorar el sistema salud de la población…. O sea, como
ya es sabido, la parte del león se la llevan prácticamente gratis. Pues la negociación también contempla subsidios y facilidades para desarrollar el complejo extractivo y demás cuestiones. La totalidad de los obreros petroleros mantienen un paro por tiempo indeterminado -“el petróleo es nuestro dicen no lo queremos entregar“-
desde hace una semana, al mismo tiempo que se movilizan junto a amplios
sectores populares, que se enfrentan casi a diario con la violenta
represión de las fuerzas armadas al servicio de la oligarquía.
Y mal que les pese al poder, la
movilización no cesa, por el contrario avanza… Los docentes, los
médicos y los estudiantes prosiguen con sus luchas plegándose ahora
también, contra esta nueva embestida de la oligarquía financiera que
encuentra en el gobierno de turno de una ferviente defensora de
sus intereses de clase. No solo el capital no tiene patria, en estas
condiciones del desarrollo imperialista el estado burgues tampoco. Las
similutudes son obvias y el recrudecimiento de la lucha de clases, que
lo patentiza mejor que cualquier tratado académico.
Por otra parte, también el torrente de
luchas se orienta contra las leyes parlamentarias que avalan todo este
andamiaje de negociados a costa de perjudicar la vida de millones,
bloqueando el parlamento entre otras medidas.
La clase obrera y el pueblo de
Brasil están dando batallas decisivas que se incorporan al torrente
revolucionario que emerge cada vez más fuertemente desde los pueblos del
mundo, dispuestos a construir una vida digna.
Batallas que ponen de manifiesto que la institucionalidad burguesa con
todos sus gobiernos a cuestas, con todo su andamiaje legislativo, con
toda su jurisprudencia, con todo su poder represivo, con toda su llamada
democracia representativa, con todo su sistema electoral, con toda su
falsedad e injusticias a cuestas, no son capaces de contener la furia que desde millones de explotados se viene desatando por una trasformación revolucionaria de la sociedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario